
Los
controles hidrogeológicos realizados sobre entornos urbanos han permitido la
localización de de un nuevo y sencillo método de control permanente de fugas
para todo tipo de conducciones de agua enterradas. El hallazgo se produjo al
contemplar las influencias que se producen en los piezómetros de control
localizados en las proximidades de fugas de redes de los sistemas de
abastecimiento..
En
efecto, el agua del subsuelo urbano experimenta reacciones de llenado y
vaciado que resultan muy patentes en las franjas de terreno de baja
permeabilidad. En estas zonas, las fugas de las redes de agua pueden llegar a
aflorar fácilmente en superficie y esto repercute muy positivamente para el
Abastecimiento
puesto que quedan así "señalizadas" para su inmediata reparación.
Por el contrario, cuando
las conducciones se sitúan sobre terrenos permeables, las pérdidas producidas
pasan completamente desapercibidas en superficie y su posible detección depende
de la correcta localización acústica del sonido que dicha fuga emite.
Este
nuevo método de detección de fugas se basa en el control de las
alteraciones del nivel freático que se producen en el terreno cuando se origina
en estas una fuga de agua incontrolada, y está caracterizado por la colocación
de piezómetros, junto a las conducciones, para poder registrar tanto la
cantidad como la calidad del agua evacuada.
Los piezómetros, de colocación vertical, junto a las conducciones, están formados por pequeños tubos, de cualquier material, con una zona inferior ranurada y otra superior ciega.

Cuando se pretendan instalar varios dispositivos próximos entre sí, la zona ranurada se separa de la zona ciega del detector, para reducir tanto los costes de instalación como los de control posterior. Todas las zonas ciegas de los distintos detectores se instalan en batería, como se aprecia en las figuras, uniéndose, con microtubos a sus respectivas zonas ranuradas.


Ventajas del detector hidrogeológico de fugas
Permite la detección permanente de fugas.
Es un método de fácil implantación y bajo
coste, aprovechando la realización de las nuevas conducciones y también la
reparación de las antiguas en los momentos de avería.
Requiere
una toma de datos sencilla y resulta muy simple de interpretación,
pudiendo incorporarse al sistema de telecontrol y telemando del Abastecimiento.
Es
válido para toda clase de tuberías o canales enterrados, sin tener en
cuenta ni el diámetro, ni la naturaleza de la conducción.
El método es igualmente útil para cualquier
profundidad de instalación de las conducciones.
Permite un control selectivo de los tramos más
problemáticos (uniones, codos, tes, válvulas, etc), y la toma de muestras para
la comprobación de la fuga detectada.
Una vez conocida la permeabilidad de los materiales
en donde se enclavan las conducciones a controlar, este método permite
igualmente valorar, de forma aproximada, la entidad de la fuga detectada por el
mayor o menor ascenso piezométrico.
Una vez instalado,
señaliza, en superficie, el
trazado de las redes.