UTILIZACIÓN ECOLÓGICA DE SALMUERAS PROCEDENTES DE PLANTAS
DESALINIZADORAS

La
desalación de aguas marinas y la desalinización de aguas continentales han
creado grandes expectativas en la cuenca mediterránea, como único medio de
conseguir mayor calidad, garantía y disponibilidad de recursos hídricos, en
una zona afectada por un déficit estructural, y donde todos los recursos
disponibles, incluido las aguas residuales urbanas, se encuentran asignados y
sin apenas posibilidades de conseguir mayor grado de eficiencia.
No
obstante, todos y cada uno de los proyectos de desalación y desalinización de
aguas que se han planteado o ejecutado hasta el momento, han presentado una
barrera prácticamente infranqueable asociada al vertido de las salmueras que
irremediablemente originan estos procesos industriales. Unas salmueras que, al
contemplarse únicamente desde la óptica de los residuos y por tanto con
impactos negativos sobre el medio ambiente, sólo cabe su traslado y evacuación
al mar, lo cual conlleva la realización de grandes inversiones que no suelen
ser coherentes con la entidad económica de dichos proyectos y, por tanto,
terminan originando su inviabilidad.
Por
otra parte, la sequía y el desarrollo agrícola, ganadero e industrial, está
llevando a los humedales y ecosistemas salobres en general a una situación de
degradación progresiva hasta encontrarse entre los sistemas ecológicos más
amenazados de la biosfera.
Es
evidente la necesidad de detener esta tendencia al deterioro y pérdida de
superficie encharcable y aunque las medidas preventivas, es decir una política
racional de gestión y conservación de la integridad funcional de estos
ecosistemas, deben ser prioritarias, debemos considerar la posibilidad de crear
nuevos humedales y desarrollar proyectos de restauración ecológica en otros
que se encuentran alterados o desaparecidos.
En
la figura se
aprecia como la corriente de agua (1), después de pasar por la Planta
desalinizadora (2), se descompone en un caudal de agua dulce (3), apta para el
abastecimiento urbano (4) o el regadío (5), y un flujo de salmuera (6) que, en
lugar de contemplarse como residuo, se utiliza como recurso para regenerar o
crear un ecosistema salobre (7)
La
simbiosis entre Plantas desalinizadoras y Ecosistemas salobres se presenta pues
como fuente idónea de recursos para la regeneración de humedales y también
como alternativa ecológica para la evacuación de salmueras procedentes de la
desalinización de aguas continentales.
Se
trata de un proceso combinado entre dos actividades aparentemente incompatibles
y con una consideración ambiental ciertamente contrapuesta, que adquiere una
gran dosis de viabilidad atendiendo a la evidente similitud existente entre la
composición de las salmueras de las plantas desalinizadoras y la calidad de las
aguas que constituyen estos humedales naturales; así como un gran paralelismo
en lo que respecta a los procesos de concentración de sales y sus posibles
afecciones medioambientales:
§
En
cuanto al origen, aunque
unas aguas se consideran de origen natural frente a las otras que proceden de
una actividad industrial, el concepto de natural expresa en estas el carácter
de habitual de las mismas en un determinado espacio ambiental durante al menos
varias generaciones, lo cual nos ha permitido verificar, en este caso, las
peculiaridades de un ecosistema salobre ciertamente diferenciado de otros, que
aporta la riqueza y diversidad en especies vegetales y animales para su
consideración habitual como espacios naturales protegidos.
§
La
composición,
aunque aparentemente es otra gran diferencia entre estos dos tipos de aguas
salobres, la realidad es bien diferente ya que, en ambos casos, los
procedimientos de mineralización a los que han sido sometidas suelen conducir a
idénticos resultados, tanto por lixiviación natural de los materiales por
donde discurren las aguas continentales, como por concentración artificial de
las mismas aguas naturales.
§
La
afección a otros ecosistemas
puede, en determinados casos, considerarse como diferencia clara entre estos dos
tipos de aguas, en tanto en cuanto las aguas salobres naturales, en su discurrir
a lo largo del tiempo, han abierto caminos y configurado límites definidos
entre ellas y los ecosistemas vecinos, no contemplándose, en ningún momento,
afecciones medioambientales entre los mismos. Por el contrario, cuando aguas
salobres procedentes de la desalación inundan ecosistemas de agua dulce, se
considera que se altera el equilibrio existente, ya que sólo la continuidad de
los nuevos flujos a lo largo del tiempo puede dar origen a un nuevo espacio
ambiental salobre, que podríamos denominar natural, con el consiguiente
reequilibrio entre ecosistemas.
§
La
utilidad, es
sin duda, la principal diferencia que en la actualidad presentan estos dos tipos
de aguas salobres. Las aguas de origen natural, aparte de configurar espacios
protegidos, suelen generar actividades económicas relacionadas con la
comercialización de aguas minerales y con el establecimiento de balnearios,
termas, baños, etc., todas ellas de interesantes repercusiones turísticas,
cada día con mayores demandas. Sin embargo, las salmueras procedentes de la
desalinización no presentan, hasta la actualidad, ninguna utilidad reconocida
que les haga objeto de interés.
Como
conclusión podríamos decir que no se aprecian
diferencias entre los dos tipos de agua contemplados, tan solo las
incertidumbres derivadas del carácter incipiente y desconocido de las aguas
salobres procedentes de la desalinización, que pueden ser resueltas a través
de una mayor investigación en este campo.
El
extraordinario valor ecológico de los humedales salobres y el no menos
interesante papel de la desalinización de aguas continentales, han condicionado
la oferta del presente sistema en el que se estudia la viabilidad que presentan
las salmueras procedentes de plantas desalinizadoras para la restauración ecológica
de humedales alterados o desaparecidos.
Se
trata de abordar, de forma combinada, proyectos ambientales en pro de la
regeneración de espacios naturales y la mejora de la calidad, garantía y
disponibilidad de recursos hídricos, que no resultan viables cuando se
contemplan de forma aislada.
Además,
con este sistema se pretende cambiar la imagen que actualmente presentan las
salmueras procedentes de plantas desalinizadoras, por otro más acorde con sus
posibilidades de utilización, a semejanza de las que presentan las aguas
salobres de origen natural.
El
sistema contempla los siguientes capítulos:
1.
Establecimiento de criterios mínimos y estandarizados para las
actuaciones de seguimiento dentro de los Programas de la UE relacionados con la
cofinanciación de proyectos de restauración de humedales.
2.
Recopilación y síntesis de los estudios, trabajos e inventarios
realizados sobre los Ecosistemas salobres, identificando claramente el origen,
calidad, cuantificación y fluctuaciones de los recursos; Topografía y geografía
del área y entorno ocupado; Usos asociados; Descripción de especies vegetales
y animales, con especial incidencia en las posibles aves migratorias; Y valor
ecológico.
3.
Recopilación y síntesis de los trabajos y estudios realizados sobre
balnearios, termas, baños y otros usos asociados a aguas salobres de origen
natural, identificando claramente el origen, calidad, cuantificación y
distribución temporal de los recursos; Descripción de los vertidos a cauce público
y su interacción con otros flujos; Descripción de las supuestas utilidades
medicinales; etc.
4.
Elaboración de un Inventario de humedales que potencialmente puedan ser
afectados por proyectos de restauración.
5.
Desarrollo de un manual técnico de utilidades de las aguas salobres
naturales en función con su composición, temperatura y localización geográfica
respecto a las proximidades del mar, núcleo urbano o zona montañosa.
6.
Recopilación y síntesis de los trabajos y estudios realizados sobre los
acuíferos salobres susceptibles de ser captados para su desalinización,
identificando la calidad y volumen extraíble; Los usos potenciales a los que
podrían ser destinadas las aguas desalinizadas; El coste aproximado de inversión
y explotación; La calidad y cantidad de las aguas salobres generadas, expresándose
en los mismos términos utilizados para las aguas de origen natural; etc.
7.
Identificación de las Plantas desalinizadoras, en explotación,
construcción o estudio, con una descripción similar a la del punto anterior.
8.
Identificación de embalses, estanques y otras obras destinadas a
regular, almacenar o evaporar aguas salobres de cualquier origen.
9.
Estudio de las posibilidades de utilización de las aguas salobres
generadas en Plantas desalinizadoras para la regeneración ecológica de
humedales.
10.
Campaña de divulgación y educación ambiental para el conocimiento y
personalidad ecológica de los humedales y el valor estratégico de las plantas
desalinizadoras para su regeneración.
11.
Restauración o creación de humedales con las salmueras procedentes de
una planta desalinizadora existente o en proyecto.
El
desarrollo combinado de proyectos de regeneración de ecosistemas salobres y
proyectos para la desalinización de aguas, presenta las siguientes ventajas:
1.
Posibilita el aumento de calidad, disponibilidad y garantía de suministro
en las zonas donde los recursos hídricos se encuentren salinizados, al
favorecer la implantación de plantas desalinizadoras que logran eliminar la
barrera, prácticamente infranqueable que, hasta el momento, ha constituido el
vertido de las salmueras.
2.
Permite la creación de actividades turísticas o industriales asociadas al
aprovechamiento de aguas salobres generadas por plantas desalinizadoras, así
como la creación y regeneración de ecosistemas salobres, al generarse recursos
hídricos apropiados para tal fin.
3.
Aumenta considerablemente la posibilidad de ejecutar ambos proyectos
(Desalinización y Regeneración de ecosistemas salobres) que
resultan inviables cuando se contemplan de forma aislada.
4.
Aumenta la rentabilidad de las Plantas desalinizadoras al conseguir un
recurso hídrico adicional para acometer nuevas actividades económicas.