1ª
¿Qué rendimiento tiene el sistema?
2ª
¿Cómo se produce la oxigenación natural y total de las aguas?
3ª
¿Por qué no se obstruyen los goteros?
4ª
¿Por qué no se colmata el lecho de gravas?
5ª
¿Es suficiente la humedad capilar para el buen desarrollo de la zona de
cultivo?

Por lo tanto:
|
Agua tratada
(Q8) respecto del agua
bombeada (Q1)
|
78% |
|
Agua tratada
(Q8) respecto del agua
que entra al lecho (Q4) |
98% |
|
Agua de limpieza (Q3
+ Q5) respecto del agua
bombeada (Q1) |
18% |
|
Agua devuelta (Q9)
respecto del agua bombeada (Q1) |
4% |
Las necesidades energéticas del sistema son las
siguientes:
1ª FASE
·
Bombeo
a goteros (97% del agua a depurar):
a 25 m.c.a. (0,1 kw/m3)
·
Limpieza de redes (3% del agua a
depurar):
a 25 m.c.a. (0,1 kw/m3)
·
Limpieza de filtros (15% del agua
a depurar):
a 45 m.c.a. (0,23kw/m3)
Por lo tanto, 1 m3 de
agua depurada
en la
primera fase
precisa 0,12 kw/m3
2ª FASE y siguientes
·
Bombeo
a goteros (97% del agua a depurar):
a 25 m.c.a. (0,1 kw/m3)
·
Limpieza de redes (3% del agua a
depurar):
a 25 m.c.a. (0,1 kw/m3)
·
Limpieza de filtros (2% del agua a
depurar):
a 45 m.c.a. (0,23kw/m3)
Por
lo tanto, 1 m3 de agua depurada en la 2ª y siguientes fases precisa 0,098
kw/m3
Con estos rendimientos, las necesidades energéticas de la depuración simbiótica de aguas residuales urbanas, excluido pre-tratamiento, son de 0,12 + 3 x (0,098) = 0,414 kw/m3
A pesar de no disponer
el sistema de ningún tipo de instalación o dispositivo alguno para la aireación
o incluso la oxigenación del lecho, la depuración simbiótica
provoca la oxigenación de las aguas tratadas hasta el punto de saturación.
La oxigenación se produce por efecto pistón, debido al vacío que provoca la entrada en el lecho del agua residual a través de los goteros, que forman una lluvia subterránea de flujo descendente.
Cada gota de agua absorbe el mismo volumen de aire procedente de la superficie, lo cual garantiza unas condiciones de depuración aerobias y la oxigenación de las raíces de los cultivos superiores.
Los goteros si que
pueden obstruirse si no se realiza el adecuado mantenimiento que se describió
en el capítulo de
explotación y
mantenimiento.
Los goteros es la parte
más frágil de la depuración simbiótica, pero también constituyen su instalación
principal, que la hace diferente al resto de depuradoras, y sin la que no sería
posible la mencionada simbiosis.
Dada su importancia para
el sistema, se han cubierto todos los riesgos de un posible fallo en el sistema
de mantenimiento con diversos sistemas de limpieza, e incluso su reposición a bajo
coste (5 €/m2), que en nada afectan al uso y disfrute de la
superficie verde superior.
El lecho de gravas no se colmata debido a:
La elevada permeabilidad de las gravas
La uniformidad y baja tasa de infiltración del agua residual
Y, sobretodo, el lecho no se colmata debido a su oxigenación natural y permanente (ver pregunta 2ª) que provoca la descomposición aerobia de la materia orgánica en materia mineral.
Bajo estas condiciones ambientales, el ciclo biológico de las bacterias aerobias no sufre períodos de crisis sin oxígeno (normal en otros procedimientos de depuración) y, por tanto, no se producen mortandades en masa de las mismas, y la regeneración de la masa biótica no altera la permeabilidad del lecho.
El estudio microbiológico de las gravas ha puesto de manifiesto la inexistencia de materia orgánica debido a la presencia elevadísima de organismos consumidores de bacterias como microflagelados bacteriovóricos, ciliados y rotíferos bdeloides, así como nematodos que contribuyen, junto a la demás microfauna, al consumo de la biomasa producida en el sistema.
Por todo ello, EL LECHO NO
SUFRE NI PROVOCA RETENCIONES. SÓLO SE PRODUCE UNA TRANSFORMACIÓN DE LA MATERIA
ORGÁNICA EN MATERIA MINERAL QUE SE INCORPORA AL FLUJO DE AGUA TRATADA. Este
efecto provoca un ligero y no problemático aumento de conductividad de las
aguas tratadas.
El lecho de gravas no se
comporta como un filtro de retención física, con retención de partículas,
sino exclusivamente como filtro biológico aerobio 100%.
La imagen muestra un lecho de gravas, con ausencia total de materia orgánica bajo el gotero, después de 11 meses de utilización continua del mismo.
El
dispositivo de la depuración simbiótica permite potenciar el efecto capilar de
la humedad existente en la zona de depuración (de goteros hacia abajo), a través
del sustrato de cultivo, para llegar a la zona radicular de las plantas. No
obstante, en un clima mediterráneo, la humedad capilar del sustrato no debe
alcanzar los 15 cm de profundidad para evitar la formación de costras calcáreas,
que se producirían por efecto de la humectación y desecación periódicas.
Si las plantas tienen un
enraizamiento profundo (árboles, arbustos, gramas, etc.,) estas atraviesan la
zona de goteros y se sujetan a las gravas del lecho biológico, proporcionándole
mayores tasas de oxigenación.
Si las plantas presentan
un enraizamiento por debajo de 15 cm, sus necesidades hídricas y nutritivas las
captarán, de la zona de cultivo, por efecto capilar desde la zona de depuración.
Es posible que estas plantas precisen un aporte complementario durante la
primera fase de enraizamiento, hasta alcanzar la profundidad idónea.
Cuando las plantas
tienen un enraizamiento muy superficial, como el agrostis stolonifera de los
greenes de un campo de golf, resulta completamente imprescindible proporcionar
las necesidades de las plantas vía aspersión.